Gloria, gloria al Señor en las alturas
que esta noche el Mesías nació;
y la Virgen siguió siendo pura,
Clavel de hermosura,
que es Madre de Dios.
Gloria a Dios sobre los cielos,
cantó el ángel a los pastores;
y al derramar por el suelo
la estrella sus resplandores,
la noche fué un terciopelo
para el Niño de mis añores.
Gloria, gloria al Señor en las alturas
que esta noche el Mesías nació;
y la Virgen siguió siendo pura,
Clavel de hermosura,
que es Madre de Dios.
De una Virgen sin mancilla
nació Jesús bendito;
¡ay, mi Dios, que maravilla!
que fué custodia su seno
de ese lucero que brilla
como un topacio moreno.
Gloria, gloria al Señor en las alturas
que esta noche el Mesías nació;
y la Virgen siguió siendo pura,
Clavel de hermosura,
que es Madre de Dios.
El que esta siempre penado
y el que vive dolorío,
que se venga caminando
por la orillita del rio,
que el mal, se cura mirando
al Niño recién nacío.
Gloria, gloria al Señor en las alturas
que esta noche el Mesías nació;
y la Virgen siguió siendo pura,
Clavel de hermosura,
que es Madre de Dios.
Gloria, gloria al Señor en las alturas
que esta noche el Mesías nació;
y la Virgen siguió siendo pura,
Clavel de hermosura,
que es Madre de Dios.