Los caminos se hicieron
con agua, viento y frío;
caminaba un aciano
mu triste y afligío; ¡gloria!
A su bendita Mare, victoria!
¡gloria al recién nacío, gloria!
Llegaron a un mesón,
para pedir posada,
y el mesonero ingrato
iba y se la negaba; ¡gloria!
A su bendita Mare, victoria!
¡gloria al recién nacío, gloria!
Yo no doy posada,
yo no doy posada,
a la dos de la noche,
a mujer embarazada;¡gloria!
A su bendita Mare, victoria!
¡gloria al recién nacío, gloria!
Si es que trae dinero,
toda la casa es suya,
pero si no lo trae,
no hay posada ninguna;¡gloria!
A su bendita Mare, victoria!
¡gloria al recién nacío, gloria!
La Virgen al oir eso,
se cayó desmayada,
y San José le dice:
levanta, esposa amada;¡gloria!
A su bendita Mare, victoria!
¡gloria al recién nacío, gloria!
Levanta, esposa amada,
levanta, esposa amada;
mientras yo esté a tu lado,
no te hará falta nada;¡gloria!
A su bendita Mare, victoria!
¡gloria al recién nacío, gloria!
Y desde allí se fueron
a un portal regogido,
y entre el buey y la mula
nació el Verbo Divino;¡gloria!
A su bendita Mare, victoria!
¡gloria al recién nacío, gloria!