Herramienta es cualquier instrumento o accesorio de uso manual o
mecánico empleado en ingeniería, manufactura,
albañilería, construcción, carpintería y
metalistería o herrería y otras actividades.
Las herramientas manuales más utilizadas son el destornillador,
el martillo, las llaves, la sierra, el taladro, los alicates, las pinzas,
la grapadoras, los niveles y el calibrador.
Los primeros poblados de la Edad de Piedra se construyeron con
herramientas manuales básicas. Herramientas tales como azuela,
barrena, hacha, cuchillo, martillo y cincel. En la edad del bronce se
utilizaban formas primitivas de taladros y de sierras.
Las pirámides de Egipto, por ejemplo, se construyeron con esas
herramientas básicas. Después de que los romanos
introdujeran el cepillo de carpintero transcurrieron mil años
hasta que se desarrollaron las herramientas medievales, como el
berbiquí o el serrucho. En la Revolución Industrial,
durante los siglos XVIII y XIX, las herramientas manuales fueron
sustituidas por las máquinas herramientas.
Las herramientas son objetos que se utilizan para trabajar en
diversos oficios o realizar un trabajo manual.
El hombre en la prehistoria ejerce una acción consciente e
intencionada sobre el medio, y éste adquiere al mismo tiempo
nuevas influencias sobre el desarrollo y progreso humanos; la
distribución de los hombres en un territorio ya no depende
sólo de su alimento, sino también del
sílex con que fabrican sus herramientas: se han encontrado en
Francia verdaderos talleres prehistóricos de hachas de pedernal.
En su propio cuerpo encuentra el hombre el modelo de sus primeros
útiles: el filo de sus instrumentos cortantes imita el de los
dientes incisivos; el brazo con el puño cerrado es la maza y el
martillo; el dedo doblado, el gancho; derecho, el punzón;
el hueco de la mano, la taza; las mandíbulas, las tenazas; la
arcada dentaria, la sierra.
Desde la prehistoria, algunos seres parecidos a nosotros descubrieron
las herramientas como prolongación de la mano, y posteriormente
otros se dedicaron a crearlas, en un proceso que no ha cesado y prosigue
hasta nuestros días. Los procesos de mecanizado que surgieron a lo
largo de esta prehistoria o historia de la herramienta han contribuido de
forma decisiva al progreso e incremento del nivel de vida
La herramienta era tan común y utilizada desde las primeras
dinastías egipcias que hasta palabras como arte (hemet),
artesanía, artesanos y muchas otras, estaban
constituidas por el signo de la barrena (berbiquí o taladro).
Algunas de estas formas están representadas en la escritura
jeroglífica, las destinadas a taladrar rocas, aunque
también los había por ejemplo, para agujerar cuentas de un
collar de perlas, para hacer fuego e incluso vasos de piedra u otras
aplicaciones. Con pequeños taladros se utilizaban una especie de
arcos para hacerlos girar a gran velocidad de forma cómoda.
La tecnología primitiva no estaba centrada solamente en las
herramientas prácticas.
Se pulverizaron minerales de color para obtener pigmentos, que se aplicaban al cuerpo humano, a utensilios de arcilla, a cestas, ropa y otros objetos. En su búsqueda de pigmentos, descubrieron en mineral verde, rico en cobre, llamado malaquita y otro azul denominado azurita. Cuando los golpeaban no se convertían en polvo, sino que se doblaban; se podían pulir, pero no partir. Por estas cualidades, el cobre en trozos pequeños se introdujo muy pronto en la joyería.
Estos pueblos también aprendieron que, si este material era forjado repetidamente y puesto al fuego, no se partía ni se agrietaba. Este proceso de eliminación de tensiones del metal, llamado recocido, fue introducido por las civilizaciones de la edad de piedra, sobre todo cuando hacia el año 3000 a.C. se descubrió también que la aleación de estaño y cobre producía bronce. El bronce no es sólo más maleable que el cobre, sino que también proporciona una mejor arista, una cualidad necesaria para objetos como hoces y espadas
La metalurgia comenzó a desplazar el uso de la piedra en la confección de las herramientas agrícolas y las armas; también, se utilizó para fabricar utensilios y adornos. Las piedras se gastaban y quebraban con facilidad, en cambio, los metales eran más resistentes y más fáciles de trabajar.
Cuando llegó la edad del bronce, las distintas sociedades distribuidas por cada continente habían conseguido ya varios avances tecnológicos. Se desarrollaron arpones con púas, el arco y las flechas, las lámparas de aceite animal y las agujas de hueso para fabricar recipientes y ropa. También se embarcaron en una revolución cultural mayor, el cambio de la caza y la recolección nómada a la práctica sedentaria de la agricultura
Hoy no podríamos imaginar la civilización contemporánea sin la rueda: ella está presente, con sus mil variaciones, en cada elemento de la técnica moderna: desde el reloj, la locomotora, la turbina, hasta las grandes máquinas industriales.
Para el hombre constituía un problema trasladar cargas pesadas y con el invento de la rueda esta tarea se vio facilitada.
Las primeras ruedas conocidas son las de Ur y Hassuna, en la Mesopotamia, y se remontan a más o menos 4.500 años antes de Cristo
Herramientas y Normas de Uso
SIERRA DE ARCO
Para serrar los metales, maderas y plásticos se emplea la sierra de
arco, compuesta por una armadura o arco donde va acoplada la hoja de
sierra, que se tensa mediante una palomilla. El arco puede ser fijo o
extensible.
Normas de uso:
- Antes de empezar a serrar hay que trazar en la pieza las líneas de corte.
- La pieza debe estar sujeta en el tornillo de banco de manera que no se muevan no sobresalga demasiado, para que no vibre mientras se corta
- Se debe serrar siempre por la parte exterior de las líneas marcadas, pues se produce una pérdida de material debido a la anchura del triscado de los dientes, y la pieza podría quedar de un tamaño menor al deseado.
- Par iniciar un corte conviene hacer una pequeña muesca con una lima triangular o con la propia sierra.
- Durante el serrado hay que adoptar una posición que permita aprovechar la fuerza del peso del propio peso al inclinarse.
- La presión de corte se ha de realizar hacia delante, ya que los dientes de la hoja sólo se cortan en ese sentido, y se debe utilizar toda la longitud de la hoja para que el desgaste sea uniforme
- El corte se comienza con un ángulo de 30º. Un ángulo incorrecto puede provocar la rotura de los dientes de la hoja. En las piezas delgadas hay que inclinar la sierra todo lo posible para hacer trabajar e mayor número de dientes al mismo tiempo. En piezas gruesas hay que dar a la sierra un ligero movimiento de balanceo para evitar la fatiga.
- La velocidad del serrado debe ser constante y no demasiado rápida.
- La hoja de sierra puede adoptar dos posiciones distintas: en el mismo plano en el arco o perpendicular ha dicho plano.
- Los perfiles se sierran comenzando por la parte mas ancha.
- Los tubos se sierran girándolos conforme se traspasa su pared.
LA LIMA
El limado tiene por objeto rebajar, pulir o retocar las piezas de
metal, madera o plástico. Las limas, según su horma de su
sección transversal, pueden ser:
- Plana
- Cuadrada
- Triangular
- De media caña
- Redonda
- De cuchillo
Las limas, según el grado de corte, se clasifican en:
TIPO |
Basta |
Semifina |
Fina |
Extrafina |
CARACTERISTICAS |
De 8 a 10
dientes/ cm. |
De 12 a 18
dientes/ cm. |
De 20 a 30
dientes/ cm. |
Mas de 30
dientes/ cm. |
En el limado de las piezas de metal, madera y plástico se pueden distinguir dos operaciones:
- Desbastar es eliminar material sobrante de una pieza con limas bastas
- Afinar o pulir es alisar y dar un buen acabado a la superficie de la pieza. Se realiza con limas finas o extrafinas.
Normas de uso y conservación:
- Hay que elegir la lima adecuada al trabajo que se quiere realizar.
- La pieza se debe fijar en el tornillo de banco de manera que no sobresalga demasiado para que no vibre, sobre todo si es delgada.
- La lima se utiliza inclinada respecto del ancho de la pieza para que trabaje el mayor número de dientes. En las piezas muy estrechas, el ángulo de inclinación debe ser de 20º; en las piezas de anchura mayor que el de la lima, la inclinación debe ser de 45º, y en piezas muy anchas, de 70º.
- La lima se presiona contra la pieza sólo en el movimiento de avance, y no en el de retroceso, ya que en esta dirección los dientes no trabajan y se desgastan inútilmente. El desplazamiento lateral de la lima debe ser un tercio de la anchura de la lima.
- La lima no se debe balancear durante el limado, hay que limar con una velocidad entre 50 y 60 pasadas por minuto
- Para limar superficies planas se emplea el limado cruzado. Se comienza a limar por un vértice de la pieza y se desplaza la lima hasta el vértice opuesto. A continuación, se gira la posición de la lima 90º respecto al anterior de la anterior y se vuelve a proceder de la misma forma.
- Las limas se deben guardar ordenadas y sin rozarse entre sí.
Normas de seguridad:
- Antes de empezar a limar hay que asegurarse de que el mango está bien sujeto.
- Cuando se embotan las limas, se limpian con una carda.
- No tocar la superficie de la lima ni de la pieza con las manos.
EL TALADRO
El taladro es el instrumento con el que se abren agujeros ciegos o
pasantes en las piezas.
En el taladro se emplean:
- Las taladradoras de sobremesa y de columna disponen de una mesa porta piezas que se desplaza a lo largo de la columna; esto permite situar las piezas a la altura conveniente para realizar el taladro. La mesa porta piezas cuneta con ranuras que permiten fijar con tornillos herramientas de sujeción.
- La velocidad de corte ha de ser menos cuanto mas duro sea el material o mayor el diámetro de la broca. Se puede cambiar la velocidad modificando la posición de las correas alojadas en el cabezal.
Normas de uso y conservación:
- Antes de taladrar hay trazar en la pieza los centros de los agujeros, marcarlos con u punto de granote, para evitar que la broca se desvíe, y comprobar que la punta de la broca coincide con el punto marcado.
- Las piezas se sujetan con mordazas, fijadas con tornillos en la mesa porta piezas, para que no se muevan durante la operación y evitar que el agujero se deforme.
- Para hacer agujeros de mas de 8 Mm. De diámetro conviene taladrar primero con una o más brocas de menor diámetro. De esta manera se consigue guiar mejor la broca mayor y se realiza con menos esfuerzo.
- Las piezas se han de fijar en las mordazas apoyadas sobre gruesos de acero o calzos en forma de uve, dejando un espacio vacío para la salida de la broca. Con el fin de que la pieza no bascule por l a presión de la broca y evitar que el agujero quede torcido.
- Las piezas de chapa se deben sujetar con alicates o tenazas, además hay que apoyarse sobre un taco de madera para que la broca tenga fácil salida y no dañe la mesa.
- Si la broca se calienta excesivamente, para que no pierda su capacidad de corte se debe reducir la velocidad de giro y la presión sobre la pieza, sacar la broca del agujero periódicamente para que se enfríe o refrigerar con taladrilla, que es una mezcla de aceite y agua.
- Al hacer agujeros pasantes hay que prever la salida de la broca para no taladrar la mesa o la herramienta de sujeción. Cuando la broca empieza a salir por el otro extremo del agujero, hay que disminuir la presión para que no resalgan rebabas ni se rompa la broca.
- Al acabar de trabajar se ha de limpiar la máquina de virutas y limaduras, sobre todo las ranuras de la mesa.
Normas de seguridad:
- Es obligatorio usar gafas de protección.
- La ropa demasiado holgada o el cabello largo tienen peligro de engancharse con la broca; por ello, los puños y las mangas deben estar sujetados y el cabello recogido.
- El cambio de velocidad se debe hacer con la máquina apagada. La tapa del cabezal ha de estar cerrada y jamás se deben manipular las correas de la máquina en marcha.
- La llave debe apretar el porta brocas no debe quedar puesta, pues podría salir disparada al conectar la máquina y provocar un accidente.
- No sujetar las piezas, ni frenar el porta brocas, ni tocar la broca o la pieza al acabar de taladrar con las manos, ya que se pueden sufrir quemaduras o heridas.
EL SOLDADOR ELECTRICO
El soldador eléctrico es un instrumento que está compuesto por:
- Un mango de plástico.
- Una resistencia eléctrica que proporciona el calor necesario.
- Una punta de soldar que transmite el calor producido por la resistencia.
- Un cable y un enchufe para conectarlo a la red.
El metal de aportación es una aleación de estaño (60%) y plomo (40%), que se encuentra en el mercado en forma de hilos de diferentes diámetros en rollos de varios tamaños. Esta aleación funde alrededor de los 190ºC y contiene una resina que facilita la unión, limpia los elementos que se unen y los protegen evitando que se oxiden; ya que la temperatura a la que son sometidos acelera la oxidación.
Normas de uso y conservación:
- Antes de empezar a trabajar con un soldador nuevo hay que estañar su punta cubriéndola de estaño.
- Periódicamente se tiene que limpiar la punta de soldar con una carda o con un cepillo de puntas metálicas y quitar el óxido que se forma entre la punta y la resistencia.
- Con el uso continuado, la punta de soldar se redondea, y es conveniente devolverle su forma con una lima.
- Es aconsejable tener conectado el soldador mientras se trabaja, en lugar de enchufarlo y desenchufarlo.
- Cuando la punta del soldador está caliente no se debe apoyar en lugares en los que pueda quemarse, por ello se recomienda usar soportes adecuados.
- No se deben tocar las partes metálicas de un soldador cuando está caliente, ya que producir graves quemaduras, y hay que evitar que rocen el cable de conexión a la red.
- No se debe sacudir el soldador para eliminar el exceso de estaño, ya que las salpicaduras pueden producir quemaduras, para limpiarlo hay que utilizar una carda.
Seguiremos ampliando este pequeño manual.